EDIT IMPORTANTE: El resumen de esta entrada es que tengo otro blog donde quiero hablar de todos los temas que he dejado pendientes aqui, mas que nada respecto a los videojuegos, si con esa explicacion estás satisfecho y quieres visitarlo, puedes dar click aqui para ir de una vez. El resto de este texto es una explicacion del por qué tal decisión.
pensar y pensar y pensar
Quiero empezar esta entrada diciendo
que debo confesar algo: a veces me equivoco. Sé que lo he dicho antes y que mi
evidente admisión de humildad debe parecer algo sorprendente, pero es bien
sabido y aquí repito que para enfrentar un problema se debe empezar por el paso
más difícil que es el de reconocerlo.
Originalmente
estaba por empezar la entrada con algo alejado de lo personal, de hecho ya
tengo en mente toda una saga de autismo planeada para este espacio de expresión
al que tanta falta le hace hablar de algo que no sea mi mar de pensamientos existenciales
de la más marginal relevancia pero supongo que me tocaba despedir esta
temporada de puro ponderar con una última tanda de pensamientos.
Según la mitología de la antigua Grecia, Estigia era al mismo tiempo una diosa y un rio que delimitaba la entrada al inframundo de Hades. En esas aguas también era donde se hacían pactos ante los dioses, mismos que se describían como los más severos y temidos que uno podía convenir con ellos por la rigidez moral que sus aguas simbolizaban.
Según el registro histórico, la noche del 10 de enero del año 49 AC el mismísimo Cayo Julio Cesar se quedó por un momento en la orilla del río Rubicón, ponderando lo que estaba por hacer. En las leyes de la antigua república romana estaba terminantemente prohibido que los gobernantes tuviesen un ejército activo sin necesidad de ello, y cruzar la frontera de una provincia liderando uno sin motivo era considerado insurrección, traición y una declaración de guerra contra el senado, penado inmediatamente con la muerte.
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Las circunstancias que llevaron
al general a ese río son algo complicadas y para mejor resumir la cuestión,
Cesar se sintió sin mayor opción y esa misma noche, después de ponderarlo,
habló con sus generales y dio la orden de marchar. Cruzó el Rubicón, dando
inicio a la guerra civil, una acción tan impactante para su época que hasta la
fecha se usa la expresión “cruzar el rubicón” como coloquialismo del punto sin
retorno.
Estamos
a solamente unos días del fin de esta vuelta al sol y como es de costumbre a lo
largo de toda la especie solo queda pensar y reflexionar lo que fue de este
año; de entrada espero yo de todo corazón que les haya ido bien o por lo menos
que no les haya tocado aguantar mucho madrazo, de ser el caso espero hayan
encontrado la fuerza para seguir adelante y si de pura casualidad están en un
agujero, espero también tengan la resistencia para encontrar el sentido que
necesiten.
De
mi parte en particular este año fue un tropiezo en su inmensa mayoría en esta
tragicomedia de la trinchera interminable: estaba tan seguro de cuál era el
plan para continuar las mejorías y lo único que me sirvieron desde orbitas
superiores fueron patadas en los huevos con descansos intermitentes antes de
más patadas en los huevos, todo el flujo y sentido del plan se fueron por el
tubo y solo tenía la pala para andar cavando todavía mas a ver si le encontraba
salida al desmadre.
L comun de su servilleta
A
pesar de todos los estragos y a pesar de sentir el rigor del cansancio, puedo
decir que estoy en condiciones para seguir este tango, sé que no son las
condiciones óptimas pero este año también me sirvió para caer en la cuenta de
que las condiciones para cualquier cosa casi nunca son óptimas y es muy pero
muy estúpido estar esperando que así sea. Traduciendo la célebre frase: no
esperemos a que el hierro esté caliente para golpear, hay que calentarlo a
golpes.
Un
hecho desconcertante de estos tiempos es ver a tanta gente entregada al veneno
del nihilismo al más mínimo roce con cualquier adversidad y mucho se argumenta
que si ya son otros tiempos, que las cosas deberían estar mejor y un montón de
justificantes más; reitero que no está mal apuntar y notar los problemas pero
lo que hay que evitar es caer en el agujero de solo ver los problemas en lugar
de apuntar a posibles soluciones o siquiera hacer lo que se pueda al respecto.
Sentir
el rigor del cansancio o el peso que cargamos no tiene nada de malo, solo es
cosa de no permitir que nos arrastre a un abismo de inacción o desánimo y
tampoco digo eso porque yo sea una especie de gurú estoico que nada le afecta y
todo se lo sabe, el año para mí fue de altibajos y no ha sido precisamente
fácil salir de la casilla, pero no pretendo dejar que el tiempo pase en vano así
nada más. Lo que quiero transmitirles es que se vale darse un respiro, pero el
sentido y el significado están en este estrago continuo que todos llevamos a
cabo todos los días.
algun dia dejaran de malinterpretarte, federico...
Tengo
un montón de ambiciones en la cabeza y hago lo posible por moldear la capacidad
de estas manos para llevarlo a cabo, pero a su vez traigo unas trabas que no sé
decir si son cosas que traigo arraigadas desde la maldita primer era o si son
fallas de fondo que tengo que navegar, en el fondo se siente esa impresión de
no poder dar el ancho y correr con el tiempo prestado como lo he comentado
antes, pero aun con ello prefiero seguir indagando para encontrar respuestas y
continuar pegándole a ver si puedo materializar lo que tengo en mente.
Ese
ha sido el tema con las expediciones este año, el de las interrogantes, esas
cosas que encuentro en lo profundo de la sombra y me cuestiono si son problemas
de afuera o si son míos, nacidos desde el interior y no me ayuda nada ese
encontrón con el legado de la primer era en estos últimos meses, sigo navegando
en esa empatía a medias solo para observar lo que pasa mientras tengo el hacha
firmemente sujeta en mis manos con las extrañas ansias de saber cuál será el
desenlace y si va a depender ultimadamente de mi pegarle el golpe definitivo a
la primer era.
No
voy a negar en lo más mínimo que el año fue una autentica marejada de
frustración y objetivos dejados a medias por culpa de eventos fortuitos, pero
incluso con toda esa frustración de por medio no voy a decir que fue un año
desperdiciado, de menos estar soportando toda esa tontería bajo la sombra de
ese pasado que quiero enterrar me permitió aprender del error critico de haber
dado ciertas cosas por sentado. Tal vez no pude con un 80% de lo que tenía
pensado en este periodo, pero las notas que he tomado sin lugar a dudas me van
a servir de referencia y ya me doy una idea de cómo proceder, no voy a caer en
ese error otra vez, al menos no completamente desprevenido.
tiro en el pie banda, de vuelta al pizarron
Otra
vez lo digo porque sé perfectamente que hasta ahora he sido de lo más vago y
ambiguo con todo este desmadre: me gustaría ser más directo, honesto y sincero
respecto a todo lo que digo en este lugar como en aquel antaño de boquiflojo
especialista en afilar katanas de la segunda era, pero no puedo serlo, no
cuando aún las cosas son relativamente frágiles e inciertas, pero les juro que
el día en que todo se cristalice, sea en esa victoria o en esa derrota que he
mencionado tantas veces antes, me sentiré en una mayor libertad para hablar de
esta realidad que describo de forma tan abstracta, así que solo es cuestión de
tenerme paciencia. O no, y abandonar este espacio como siempre se puede,
siempre digo y seguiré diciendo que pueden rayarle lo que quieran a la caja de
comentarios en este y cualquiera de los espacios en los que me encuentren, no
le hago el feo a la opinión sea de donde sea que venga.
Bueno,
solo quería sacarme estas notas en lo que continuo en esta atrición entre
navegar la trinchera y pasar largos ratos de introspección en estas
expediciones al fondo de la sombra, seria de lo más genial poder ser paciente
de Carl Jung y mostrarle todas estas notas y descripciones que tengo para saber
qué opinión profesional tendría el, pero bueno, me tocaron otros tiempos, pasa
cuando sucede.
En
lo que respecta a todos ustedes, repito, espero la hayan pasado mucho mejor o
por lo menos lo puedan sobrellevar contra viento y marea, no caigan en el
nihilismo y como dice el caballero calaca: luchen, reten y álcense para luchar
otra vez, mucha fuerza y mucho sentido para todos allá afuera. Los estaré
viendo a lo largo del siguiente año como siempre, entre mis quejas, mis
autismos y demás popurrí de temas que se me ocurran sobre la marcha así sea una
L o una W la que venga.
Cuídense
mucho mis dos lectores y medio, los veo en la siguiente y les deseo un feliz
año nuevo.
Si
hay un pesar que resiento profundamente, más que cualquier otro, es saber que
hay ciertas cosas que di por sentado y que hice por última vez sin tener el
aviso de ello y más que el enojo de no tener aviso es el no haber asimilado a
tiempo que esas cosas llegarían a su fin. Ojala pudiera decir que eran simples
pequeñeces de crecer y madurar, pero varias de ellas me dieron un respiro tan
profundo y necesario durante la mierda que fue la primer era, me molesta en
igual medida haberlas dado por sentado y haberlas perdido por completo.
Una
de ellas era el faro, lo tenía como refugio, un lugar seguro en el cual confiar
y convivir (al menos cuando su luz estaba bien puesta), pero la diferencia con
el faro que también la hace de capa de enojo es que esas propiedades se las atribuí
enteramente en mi más absoluta e ingenua ignorancia. Hasta recientemente caí en
razón de la realidad: que no solo no era nada de eso, sino que ya estaba en
ruinas desde hace mucho tiempo. Cualquier semblanza de bondad y buena voluntad
ahi mostrada son, a lo mucho, mentiras bonitas, y no tengo ningún motivo para
creer que no era un vil teatro montado desde el principio.
Reconociendo
ya muy tarde esa realidad, con todo ese embrollo personal que representa, no
tuve más que resignarme a reconocer que el faro era una distante alucinación estúpida
que elucubre desde la ignorancia y sus ruinas no son más que el recordatorio,
poco a poco he hecho lo mío para dejarlo así y continuar aguantando en la
trinchera como ha sido costumbre últimamente.
Por
desgracia, como he dicho ya en más de una ocasión, cada vez que le doy pelea,
la primer era me quiere arrastrar al agujero con el más extremo prejuicio, se rehúsa
a morir tanto como me rehusó a cederle un solo milímetro mas y desde la
penumbra vienen a decirme que si hay un faro y que es mi deber reconstruirlo.
En
lo profundo de los recuerdos que tengo del faro está el alivio y la buena vibra
de esa luz que me daba refugio y apoyo, me lo recuerdan y vuelve a mi como uno
de esos pilares que me ayudaron tanto en lo más negro de la primer era. Aunque
quisiera con todas mis ganas, no puedo negar esa sensación de bienestar, o al
menos de poder respirar más tranquilo cuando hacía falta. El apego y el aprecio
me orillan a actuar, por lo menos invocando aquellos selectos momentos del
antaño.
Cuando
vuelven a mi esos recuerdos me pongo a pensar en esa fortuna errática que
tengo, en las veces que el faro y ese círculo me cedieron tiempo que no les
puedo devolver para nada más que mis tontos caprichos absurdos, en esas
ocasiones que una benevolencia colectiva me dio cierto apoyo en tiempos
complicados y no puedo evitar que la empatía se aparezca como tantas veces en
el ciclo recursivo de problemas que fue la primer era.
Pero
no soy ese chamaco estúpido cobarde dejado con el que estoy tan extremadamente
molesto, en los años que llevo en la trinchera endureciendo mi determinación
algo más acompaña a esa empatía, algo que arrastra desde la negrura. Me siento
agradecido de haber recibido lo que me fue otorgado en tercos caprichos y sin
embargo siento que debí ser mil veces peor, si hubiera sabido antes como acabarían
las cosas debí dejarles ir lo peor de la id encima; la empatía pondría al menos
un orden marginal, pero también creo firmemente que no merecen un atisbo de
paz, no merecen menos que las llagas que pueda causarles y las cicatrices que
eternamente se los recuerde.
Así
como sentí esa empatía vinieron de nuevo los recuerdos, arrastrado de vuelta a
esas ruinas vuelve a mí lo peor de la primer era, de nuevo siento el cansancio
y la fatiga, el rigor del tiempo desperdiciado en un circo de lamentos que nada
resuelven, pero con mi terca determinación y mi profunda indignación siento que
otra cosa despierta, algo que creí haber puesto a dormir tras el fin de la segunda
era.
Cuando
estaba bien metido en mi cruzada de estupidez personal me quedé completamente
absorto afilando un hacha con una viruta en mi hombro, bien lo describí que en
ese tiempo me volví absolutamente insoportable en todo circulo con una muy selecta
excepción, no empujaba a quien me rodeaba nada más por afición, estaba afilándome,
nutriendo la saña y el desdén con el que iba a dar el corte definitivo,
curtiendo la capacidad para saber dónde y de qué manera dejar las marcas más
profundas. No pasaba instante que no fuera conspirando, afilando esa hacha,
pegando esa viruta en el hombro, pacientemente esperando y al mismo tiempo
ansioso en el ímpetu por dejar bien dado el corte perfecto, el más profundo, el
más duradero.
En
cuanto escuché la súplica del favor, por un instante tan corto como
contundente, volvió ese odio, ese repudio, esa rabia animal como nunca antes,
ni en lo más oscuro y profundo de la segunda era había sentido la urgencia casi
instintiva de tomar el hacha y ver que tanto la había afilado, de cortar el
nexo de una buena vez y para siempre, de trazar la línea y salar la tierra en
los términos más absolutos, de hacer pagar a los perpetradores de la primer
era, de llevarles el pleito a ellos como bien lo tienen merecido, de hacerles
sufrir una atrición de la que no tengo la más remota duda que puedo soportar
mucho más que ellos.
todo es furia
Ultimadamente
le hice caso más a esa marginal empatía que me queda, pero si soy brutalmente
honesto, no estoy haciéndolo con un buen afán, no lo hago con sinceridad, no le
estoy mostrando legítima voluntad, no participo en esa labor de buena fe y
aunque no me siento bien al respecto, tampoco lo hago con arrepentimiento.
No
hago esto esperando algo bueno, no tengo una sola pizca de confianza que poner
en el agujero para repetir ese círculo vicioso otra vez, no, esta vez lo hago
para justificar una causa, para tener una razón irrefutable e indiscutible con
la cual dar el hachazo de una buena vez. Se lo mal que me hace ver eso, no solo
por lo que hago sino porque es algo que he denunciado antes, pero al mismo
tiempo estoy tan harto, tan cansado, tan molesto, no voy a tolerar el insulto
otra vez porque bien lo dije, si me quieren arrastrar de nuevo, esta vez les
costara lo que yo quiera, no lo que ellos digan.
Estoy
tan harto de ver esos augurios manifestándose por todas partes y todo porque
este nexo aún está ahí, arrimando su porquería cada que puede, no me faltan las
ganas, siento las ansias en las manos, las ansias de pegarle el hachazo y
terminar con esto, de enterrarlo por la fuerza para que ya me deje en paz y
aunque sepa bien que lo hago por continuar, por sobrellevarlo, por poder al fin
respirar tranquilo, lo peor es que en lo más profundo sé que lo haría con muchísimo
gusto, el gusto de saber que les puedo hacer tanto daño, por saber que no
estarán tranquilos, por quitarles permanentemente la paz que no merecen. No me
faltan las ganas y siento la comezón en los dedos.
No
quisiera que esto se descarrilara y al mismo tiempo espero con ansias que eso
ocurra, quisiera pensar que el faro realmente existió y al mismo tiempo quiero
vengar su falsedad, quiero dejar en paz el asunto de esta trinchera
interminable y al mismo tiempo quiero matar a la primer era con el más
absoluto, profundo y recalcitrante prejuicio.
La
tormenta de verdad se cierne ahora y odio tanto que interrumpa el flujo de las
cosas, pero no he dejado pasar mi tiempo aquí en vano, si las cosas se
desenvuelven bien, si un faro aparece al final de todo esto, lo daré por
terminado y seguiré con lo mío, con el afán más distante que adopte, pero si
ocurre tal y como lo tengo previsto al menos sabré con certeza cuanto filo tiene
el hacha.
Sé
que la pregunta es bastante estúpida y obvia, al menos en su primera impresión,
pero lo estoy preguntando en completa seriedad, es una pregunta que espero
contemplen a lo largo de esta entrada. No que pretenda yo decirles que cosas
deben gustarles ni que quiera dirigir sus gustos personales, pero espero sirva
por lo menos como una reflexión.
En
los tiempos cuando era joven y aun rondaban los dinosaurios por la tierra, el
entretenimiento de los 90 aún era entregado casi enteramente por la televisión y
bajo un internet aun primitivo la experiencia social del entretenimiento era
completamente diferente. Ya que no era posible consultar series o episodios a
completa voluntad, dependías enteramente del horario de la programación y del
canal que sintonizaras porque los había tanto generales como especializados.
La
discusión de los medios entonces estaba sujeta a esperar a encontrarte con
otros miembros de la audiencia, usualmente tus amigos, posterior a la transmisión
y así estar navegando y especulando el tópico a lo largo de la semana en lo que
se esperaba uno a que transmitieran el episodio siguiente porque tampoco era
costumbre que se lanzara toda una serie de corrido.
ah, aquellos ayeres
Ya
sé que muchos de mis contemporáneos saben exactamente a lo que me refiero y no
quiero parecer pedante hablando de los medios noventeros como si fueran este
dinosaurio distante extinto que tiene generaciones en la tumba, es más que nada
para poner en contexto a quienes no estuvieron ahí para vivirlo.
Lo
digo más que nada porque ser un fan usualmente era una inversión más sincera y
genuina, para poder discutir alguna serie o incluso algún juego no era
suficiente decir que tal o cual cosa era tu gusto, tenías que sentarte a ver la
serie o jugar el juego para estar dentro del tópico y saber de lo que hablaba
la gente. Esto a su vez, al requerir una genuina interacción de la audiencia,
terminaba informando tus gustos: a lo mejor te gustaba, a lo mejor no y seguías
con lo tuyo. En pocas palabras, decirte un fan de algo casi siempre insinuaba que
lo eras de verdad.
Pongo
todo este contexto porque con la llegada del internet contemporáneo y el modo
en que los medios se consumen actualmente un fenómeno social se cernió a lo
largo de todas las comunidades: el alza de los fandoms. De nuevo, parece estúpido
y obvio, una comunidad de fans y un fandom es básicamente lo mismo después de
todo ¿Qué no? Aunque parece que lo es, existe una diferencia fundamental, una
que es un problema mucho más grave de lo que parece.
Sí,
es verdad, en el antaño técnicamente era más difícil encontrar una comunidad de
fans porque dependía enteramente del lugar donde vives y tener que estar físicamente
interactuando para mantener viva la conversación. Si tu gusto era nicho estabas
prácticamente a merced de la suerte, no habría modo de contactar a otros lados
sino con carísimas cuotas telefónicas o interacciones marginalmente eficientes
a través de selectas revistas.
El
internet prácticamente disolvió por completo esa barrera y permitió
conversaciones continuas, primero de forma acelerada en foros y luego de forma instantánea
a través de las plataformas de mensajería, con cualquier comunidad
independiente de la ubicación, ahora cualquier comunidad para cualquier gusto,
general o nicho, está literalmente al alcance de tus dedos y con una sofisticación
tal que puedes llevarla a cualquier lugar con el teléfono. Este nivel de
facilidad logística debería hacerlo todo mejor, entonces ¿Por qué digo que hay
un problema muy grande de por medio?
el shilleo seguirá hasta que la moral mejore
En
aquel tiempo cuando los hombres aún estaban en las cavernas y yo era un humilde
chamaco, decir que eras fan de algo usualmente hacía referencia a algo general,
como un género o estilo. Si, podías decir que te gustaba alguna serie o libro
individual de forma particular pero, debido al requisito de interacción que
mencioné anteriormente, eso era casi siempre porque habías consumido otras obras
para informar tus gustos e ir formando una especie de conocimiento colectivo. Básicamente
ponías de tu parte para probar poco a poco de todo y así formar una opinión respecto
a lo que te hacia un fan de tal o cual cosa.
A
pesar de que el internet ha disuelto barreras físicas y unido a personas en
comunidades con mucha mayor facilidad, también han creado una atomización bastante
superlativa de lo que compone a un fan: es completamente posible decirte
enteramente fan de una cosa y solo esa cosa a tal grado que no has probado más
que la cosa de la que te dices fan, es de ahí que sale un “fandom”: la consolidación
del gusto particular por una y solamente una única cosa.
En
efecto, es posible refutar eso diciendo que tal cosa se viene viendo desde
antes incluso de la época que estoy mencionando, tan solo basta mencionar el
pique extremadamente marcado que existía entre Star Wars y Star Trek, pero
incluso entre esos grupos te podrían decir que su gusto por ciencia ficción estaba
marcado por la división entre legitimas exploraciones científicas y morales y
los simples dejos de grantes aventuras y epopeyas que habían explorado en otras
obras similares que, de nuevo, fueron formando sus gustos.
hasta para ser un tryhard tenias que saberle
La
atomización que mencioné antes es tan superlativa que la gente ya no se dice fan,
por ejemplo, de la ciencia ficción o de la fantasía o de la acción, ahora se es
miembro del “fandom de X” a tal punto que para decir que eres fan de múltiples
cosas la gente comienza a decir “multifandom”. No quiero insinuar que es toda
la gente la que lo hace, pero es un fenómeno contemporáneo que he notado y la
verdad puedo ver por qué la gente se mosquea cuando ve el término.
El
problema fundamental es que, si bien es cierto que el internet ha facilitado la
comunicación y la cercanía con las comunidades a lo largo y ancho de los
gustos, también ha facilitado mucho más la inercia cultural. Con ello me
refiero a que hay gente que se mete a una comunidad o a una discusión no porque
sea fans, a veces ni siquiera les interesa el tema, simplemente ven que hay una
discusión y se unen sin mayor inversión.
Dirán
que eso es inofensivo pero esto ha dado lugar a gente que se incluye solo por
llamar la atención o querer pertenecer gratuitamente sin contribuir al tópico,
fans falsos que aportan marginalmente y se ofenden personalmente si les haces
el mas mínimo requisito de conocimiento básico. Esta tan mal el problema que,
en el caso de algunos videojuegos, veo a gente aportando una obra seguido del
comentario “no lo sé, no lo he jugado”.
Podrán
contradecir eso preguntando “¿pues qué daño hace?” y la verdad es que daña
mucho la discusión cuando un montón de gente solo se une por inercia y no les
interesa el tema, contaminan el tópico con nada más que sus alucinaciones y
proyecciones personales y convierten el aforo en un concurso de popularidad y
me siento seguro diciendo eso porque casi siempre entran a tal o cual comunidad
con el afán de minar puntitos de internet, conseguir seguidores o cualquier
otra cosa que alimente su interacción con el algoritmo de su plataforma de elección.
cualquier parecido con la realidad no es coincidencia
Además,
¿Qué dice de esa gente que deciden unirse a una discusión con absoluta falsedad
y desinterés? Así como pueden decir que no hace daño querer ser parte de algo,
yo también puedo decir que ningún daño les hace el NO entrar a una comunidad si
no tienen el interés de interactuar genuinamente con el tema de conversación.
Como dicen seguido por ahí, no es de a huevo estar participando.
Lo
más triste de todo este embrollo es que ha creado gente que no tiene legítimos
gustos, su único afán es interactuar de la forma más superficial con algo para
ser parte de un “fandom” para después convertirlo en una plataforma de
proselitismo sectario o un ridículo concurso de popularidad, y de nuevo, ¿Qué dice
de esa gente que tiene que falsear sus gustos para ser parte de algo? ¿De
verdad te agrada la idea de convivir con un nido de serpientes?
Ya
sé que mucho se ha dicho del cringe y las ñañaras que da tener discusiones
respecto a fans falsos pero es que esa es la verdad, y honestamente prefiero más
el termino contemporáneo de “turista” porque eso es lo que son: espectadores
convenencieros que solo se dedican a ver sin ningún interés legítimo en el tema
central, pero con el triste aditivo de usar el tema central solamente para
avanzar sus propósitos a lo manto y daga.
A lo
mejor pueden intuir algunos de los síntomas que esta situación ha causado a lo
largo de internet, es otra vez lo que he mencionado de todo este embrollo de lo
woke, lo políticamente correcto y la subversión ideológica pero, de nuevo, eso
es solo una faceta de la cuestión y aquí con la atomización de las comunidades
a través de internet es que veo una posible causa.
Se
ha comentado por ahí en algunos estudios que algunas patologías están
relacionadas con el uso de las redes sociales y pienso yo que todos estos
desmadres entre gatekeepers y turistas de los medios tiene que ver con la idea
de quedar bien, de andar proselitizando en línea para parecer virtuoso
independiente de la afiliación al tema, todo es un acto y una fachada para
minar esos puntitos sociales electrónicos y así dar con el siguiente hit de
dopamina.
Seguro
se ve muy contradictorio o hasta alejado de la realidad cuando existen esos
grupos casi militantes en los fandoms que te destripan hasta por disidir
marginalmente en el aspecto más insignificante de lo que les gusta, por algo ha
de ser, porque les gusta mucho ¿Qué no? Tal vez, pero vean un poco más
profundo, vean que cosas son las que realmente les gustan: ¿cuántos de ellos
tienen obras donde solo hacen proyecciones de sus gustos personales? ¿Cuántos de
ellos tienen completos discursos disparatados llenos de headcanons? ¿De fanfics
donde las cosas son como ellos quieren y los personajes son sus marionetas
personales? ¿Realmente les gusta lo que dicen o es solo un teatro del que pretenden
apropiarse para puro escapismo de lo más enfermizo?
No
quiero disuadir a la gente haciendo parecer que los gustos y las comunidades están
irremediablemente entorpecidas y fragmentadas a tal punto que nada tiene sentido,
RETVRN TO MONQE, y demás tontería doomerizada de siempre, es simplemente una observación
de la naturaleza de la bestia: que el internet ha sido una espada de doble filo
en nuestras interacciones interpersonales y así como han permitido un gran
avance en algunos aspectos, han traído problemas muy difíciles de abordar al
mismo tiempo.
Afortunadamente,
a diferencia de la cuestión que exploré respecto al coliseo interpersonal, este
de aquí si tiene una solución, una que me hará sonar mamerto e inmamable pero
que espero me den la oportunidad de explicar: hagan gatekeeping, pero el de
verdad, el sincero y genuino que si se apega al tema.
mas que una postura, un estado mental
A lo
que voy es que no pretendo que detengan a cada persona a preguntarle si se
saben hasta la última silaba impronunciable del nombre más lago de todos los
nombres elficos ocultos hasta lo más recóndito de los recovecos del
silmarilion, me refiero a que si alguien de verdad quiere adentrarse a una
comunidad hagan lo posible por crear un filtro donde legítimamente se pretenda
mantener genuinamente el tema central de la conversación.
Es
simplemente una cuestión de explicar que los fans están dentro porque así les
gusta tal o cual cosa y que no tiene por qué cambiar arbitrariamente ni por qué
convertirse en otro concurso para escupir puras proyecciones personales, si te
gusta de verdad demuestra tu apego e interés sincero o ahí tienes la puerta
para irte cuando quieras.
No
puedo recalcar lo suficiente la diferencia que esto hace en comparación con
estar haciendo un interrogatorio de trivias que no ayudan en nada de nada, es establecer
un filtro intelectual para separar a los legítimos interesados de los viles
turistas enmascarados que nada quieren ni les interesa aportar. Podrá causar
cringe y ñañaras a otros pero la verdad es que solo asi protege uno a las
comunidades, sobre todo cuando causan el problema de envenenar el pozo y
diluir, desviar y tergiversar tanto los gustos que ya es difícil saber cuándo
alguien dice de verdad si algo les gusta o no.
Asi
que, de nuevo lo pregunto, ¿realmente te gustan tus gustos?
Eso
lo dejo al aire para que lo reflexionen mis dos lectores y medio, otro más de
mis dejos autistas de cosas que he observado como mera opinión en lo que sigo
deambulando por ahí a lo largo del gran plan maestro en esta vida de la que se
vive, ya los estaré viendo en otra ocasión así que cuídense mucho.
Diseñado, fabricado y puesto en operacion desde 1992. Robot introvertido con maestria en la exageracion y la hiperbole. La falla en mi diseño es haber quedado hecho un quejumbroso compulsivo.