Quienes me conocen personalmente saben muy bien lo que pienso yo del cambio, o al menos tienen conocimiento de un mar de quejas extremadamente recalcitrantes que dediqué al respecto hace mucho tiempo. Hasta la fecha le guardo cierto resentimiento al tema, pero admito que (ironicamente) mi percepción respecto al tema ha pasado por cambios derivados del paso del tiempo.
Ya que mis quejas eran apenas un conjunto marginalmente comprensible de insultos puestos juntos, habrá sido lamentable para los testigos, pero lo fue también un tremendo desahogo personal. Cierto, era solamente una catarsis temporal que no resuelve nada, pero al menos me sentía aliviado conmigo mismo en el momento, incluso si ello representaba que el malestar volviera.
No quiero nada mas repetir lo que he dicho respecto al tema, sino que ahondaré en la lógica tras ese enojo: por como yo veía las cosas en aquella épóca, la fuerza del cambio era una especie de presencia abstracta permanente que corrompía todo lo que tocaba. Puse mucha culpa en las "victimas" por dejarse transformar por ella, pero el mayor enfoque de aquella rabia personal era justamente contra esta "fuerza". Si tan solo no existiera, ninguno de los problemas que me aquejaban en aquel tiempo siquiera habrían ocurrido.
Esa lógica subyacente, aunque incorrecta, era suficiente para que yo justificara mi profundo malestar al respecto, así como mi particular reacción tanto con esa existencia y con la gente supuestamente afectada por ella. En un acto de profundo rechazo y enemistad jurada contra tales factores, eventos y personas, me declaré un monolito de permanencia: incolume, inmutable, inamovible; me verian muerto antes de siquiera considerar cambiar en lo mas minimo, o como yo solía decirme a mi mismo con vehemencia, "soy el mismo hasta los ultimos quarks de mi cuerpo".
| Se perdieron de tremendo cine cringe. |
En conjunto con otras cosas que he mencionado ya varias veces, tengo ahora la impresión de que lo anterior severamente afectó mi juicio y, ultimadamente, terminó en un estereotipico caso de ponerse uno mismo el pie al avanzar. Aun sostengo que sigo siendo la misma persona a un nivel fundamental y moral, pero ese ferviente enojo personal es uno que, quiero pensar, he estado purgando de mi persona poco a poco.
No niego que hay cosas que aun me molestan de mi existencia, pero no hablo de incidentes especificos o aspectos particulares, que de ellos ya he hablando mucho aqui tambien; no insinuo que me volví un monje zen y nada puede afectarme, sino que había un enojo subyacente muy arraigado y extremadamente terco que guardé en lo profundo de mi persona y terminó por impactar casi la totalidad de mi comportamiento. Creí tenerlo escondido, pero ultimadamente solo se volvió discreto, no oculto.
Es apenas en los ultimos meses que me he dado a la tarea de ir aliviando sus peores efectos, ha sido algo extremadamente incomodo y admito que mis sesgos aun terminan ganandome, pero por primera vez puedo ver las cosas con una claridad marginalmente superior, especialmente ahora que reconozco que mucho de eso vino de una tremenda inmadurez personal.
No pretendo dar las cosas por sentado, de hecho nunca lo hago, asi que aun me falta saber si algo de esto está conduciendo a algo positivo, pero si las primeras impresiones son señal de algo, me da a pensar que al menos voy por un mejor camino, incluso si es muy pequeños pasos a la vez. Nunca me va a dejar de doler que todo esto debió empezar hace mucho tiempo, pero bueno, mas vale tarde que nunca, como va el dicho.
Mi conclusion, entonces, es que vi las cosas desde un enfoque completamente equivocado. Cierto, las cosas nunca permanecen completamente estaticas para siempre, pero no se trata tanto de la existencia de una fuerza que "corrompe" todo lo que toca, ni tampoco de que el cambio indique la debilidad personal de alguien. Mas bien, todo recae a la reaccion que uno toma al respecto, del modo en que se responden a las cosas, y de qué enfoque se toma en los pasos posteriores.
| Como cuando se comete sudoku o algo asi. |
Mas que evaluar los eventos del pasado desde el lente de la carencia personal de quienes me rodearon en aquella epoca y la supuesta fuerza natural que me lo quitó todo, he de ver el modo en que el tiempo y los eventos marcaron el sentir y decidir de los demás. Puesto de otro modo: no evalúo los eventos del pasado desde una rabieta adolescente perpetua, sino desde los actos y decisiones que se tomaron sobre la marcha.
Admito también que, ultimadamente, no cambia mi sentir negativo al respecto, pero al menos creo tener una perspectiva mas informada que simpremente refunfuñar, agitar mi puño al aire y berrinchar de lo injusto que todo pareció. La gente hizo lo que hizo con lo que tenían en frente, y eso habló más por ellos y de ellos de lo que yo pueda poner en palabras por el resto de mi vida natural. Si parece que solo sigo colgando las cosas sobre su cabeza, no me importa, esa es la verdad objetiva y materialmente observable.
Claro, no me eximo de la silla caliente, porque cuanto mayor claridad adquiero al respecto, no puedo evitar sentir una tremenda repulsión visceral por la persona que alguna vez fui. Sé que eso suena mas a autoflagelación y autocompasión, pero no lo digo por apalearme (aunque lo merezca, pero de eso me encargo con una maquina del tiempo), lo digo porque esa es la verdad objetiva y materialmente observable. Fui debil, tonto e inmaduro, me callé cuando debi hablar, mantuve quieta la mano cuando debi actuar, preferí fomentar culpas estúpidas en lugar de salir adelante, y hoy en día pago las consecuencias de ello.
Tener sabido lo anterior no va a cambiar las cosas por su cuenta, claro, por eso digo que no puedo hacer mas que tener eso sabido y continuar adelante con un enfoque diferente, o bien, he de cambiar la forma con la que veo y pienso las cosas. No es facil, como ya lo dije, pero al menos comienzo a ver los efectos de hacerlo, asi que espero eso sirva de algo.
Pero, ¿de donde viene todo esto? ¿Que fue lo que orillo a romper este silencio prolongado?
Ya que el tema va sobre el cambio, yo le dije a mi esposa que "muchas cosas pueden cambiar en solo un año". Personalmente, lo dije pensando en los dos, teníamos varios planes juntos que marginalmente medio empezaban y medio no, era una de esas cosas que me aquejaban personalmente por hacerme pensar que estaba fracansando y fallandole personalmente a ella, así que la idea era mejorar la moral para continuar adelante y poder prosperar.
| No queda de otra cuando ya ni llorar es bueno. |
Pero, como es costumbre en mi suerte con las palabras, no tuvo mas que cambiar una sola cosa para tenernos de vuelta en el pizarron: está embarazada. Por fin, una de las mas importantes ambiciones personales que compartimos, la de tener una familia juntos, está por cumplirse y manifestarse.
Evidentemente, estas noticias vienen con una presion personal muy grande, porque he de hacer lo necesario, cuanto antes posible, por estabilizar nuestra realidad economica y material, que es precisamente lo que mas nos ha fallado desde el momento en que pisamos la ciudad. Aquí es donde la suerte rara que me acompaña da el doble golpe, ya que en mi tierra se va a despejar un puesto de trabajo y es justo lo que necesitamos para estabilizar los planes.
Al menos, asi es como pinta la cosa, y ello tambien nos obliga a quedar embarcados en este maravilloso acto que es el de una mudanza. No que me queje gratuitamente porque la verdad es mucho menos lo que nos tenemos que llevar de regreso, pero pues no diría que se trata de lo mas idoneo.
Tal vez lo parezca así desde afuera, pero personalmente no veo nada de esto como una derrota. A lo mejor terminé donando todos mis muebles y regresamos con solamente mi ropa, herramientas de trabajo y algunos bienes materiales nuestros, pero el año y medio que duramos aquí realmente me abrieron los ojos a muchas cosas, varias mas que no puedo contar con detalle aqui, pero ciertamente una de ellas fue precisamente el cambio, o al menos el modo en que solía verlo.
| No todo está perdido cuando el conocimiento es poder. |
Asi que, sin lugar a dudas, muchas cosas pueden cambiar en solo un año, pero sola y unicamente si se toma acción para eso, cosa que seguiré enmendando de ahora en adelante. Mejor dicho, tengo que hacerlo, porque desde este punto toda la presión está puesta en mi: es hora de ver si de verdad hago lo que predico y demuestro mi calidad moral ante quienes condeno, y esto de tener familia es lo que menos quiero echar a perder. No por el bien de darme palmadas en la espalda, sino de hacer algo bien por quien me sucede.
En fin, eso es lo mas que tengo que decir al respecto, porque si no esto se va a volver otra de mis columnas romanas de texto, y ademas tengo un monton de cosas mas urgentes por delante, asi que me despido de ustedes mis dos lectores y medio, espero que sigan cuidandose mucho.
Ardua labor para la nueva era.

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